Adicciones

ADICCIÓN A LA COCAÍNA

J.C.M.T. Edad: 33 años.

Inicio tratamiento: Agosto 2.006. Alta: Octubre 2.006.

“Empecé a consumir todo tipo de drogas a los 20 años. Empezó todo como una diversión, después poco a poco me fue afectando a nivel familiar y laboral. Me he gastado todo el dinero que ganaba; además, hacía cosas ilegales para seguir consumiendo.

He ido varias veces a Proyecto Hombre, a psicólogos y a diversos programas de desintoxicación como ÁREA, NARCONOM, pero seguía consumiendo. Y ahora, tras sólo dos meses de tratamiento, me encuentro bien, no consumo y me encuentro con fuerzas para seguir en esta postura, y en los momentos débiles, usar las herramientas que me ha enseñado el psicólogo con el Método P.-L.P.®©”. (19-12-06)

ADICCIÓN A INTERNET

Mª Esther, Málaga.”Con 14 años, conocí al único hombre del que me he enamorado en la vida. Hemos pasado por muchos altibajos, algunos horribles, pero como este último jamás. Mi marido es muy machista e hipócrita. Él se iba de cacería siempres que quería, con sus perros y sus amigos, y yo me quedaba en casa, cuidando de los niños y trabajando en el bar. El psicólogo me decía que recibía maltrato psicológico. Yo no me miraba. Dejé de valer nada.¿Cómo una persona puede tener tanta gente a su alrededor y sentirse sola? Dios mío, tenemos 3 niños, una casa grande, un negocio que marcha bien … y yo estaba vacía. No tenía a mi marido conmigo. Él siempre tenía sus cosas, yo era la última.Un día empecé a chatear y me gustó; me sentía acompañada. Siempre había alguien al otro lado para contarle mis problemas. Y me enganché. Empecé a ver otra vida mejor que la mía. Empecé a cuidarme, me arrglaba y gustaba así a mucha gente. Empecé a ser otra, no era yo. Dejé de lado a mis hijos, mi trabajo, mi casa… y a mi marido. Le pedí la separación, pero él no quiso. Él empezó con una obsesión de que yo estaba con otro. Así que para intentar quitarle los celos, el psicólogo me dijo que dejará internet. Yo me enfadé, salí del consultorio llena de ira, de venganza. Así que cometí el error más grande de mi vida. Quedé con un chico 14 años más joven que yo, joder, podía ser su madre. Engañé a mi marido con él. No sentí nada, ya no era yo. Era como un zombi, no respondía de mi vida. Me daba igual todo. No sé, podía haber caído en la droga o en la bebida, pero me dio por eso.

Este chico me escuchaba siempre que tenía algún problema, y eso me hacía sentir bien, ya que con mi marido no podía hablar de nada. Hasta que un día, mi marido me pilló con este chico. Yo quería morirme. Tomé pastillas, lo perdí todo. No era digna de estar en esta vida… no sin mi marido. Con el apoyo de mi suegra, de unos clientes nuestros y del psicólogo (José Manuel Aguilar), con el tiempo y con amor, hemos conseguido volver a estar juntos. Hoy en día, daría la vida por mi marido. Hemos superado una gran prueba de amor. Gracias a todos los que nos ayudaron y apostaron por nuestra felicidad. Aquí sí que se puede decir eso de: (… fueron felices y comieron perdices)”. (30-3-09)

MODIFICACIÓN DE CONDUCTA.

Soy Almudena y tengo 55 años.

Conocí a D.José Manuel Aguilar por casualidades de la vida.Tenía curiosidad por someterme a una terapia con hipnosis para modificar una conducta que no conseguía corregir sólo con voluntad. Una tarde, en una reunión con conocidos pregunté  y una persona me habló maravillas de este psicólogo.

Con cierto escepticismo por mi parte me puse en contacto con José Manuel y empecé una terapia. En una sesión de hipnosis conseguí corregir el problema, pero aún seguía escéptica. No obstante continué con el tratamiento  y fui descubriendo su categoría profesional y humana. Era la primera vez en muchos años que veía un psicólogo tan dinámico y comprometido con la terapia. El uso de su método, con un montón de estrategias y recursos para conseguir de manera efectiva tu recuperación. Notas su interés y profesionalidad dándolo todo en cada sesión.

Es serio, se conoce y prepara tu historial; en fin, se convierte en un auténtico sanador, no quedándose en esa dejadez profesional que hace que las terapias se eternicen en el tiempo por la falta de profesionalidad, trabajo y estrategia, recursos, del terapeuta.

Pero José Manuel no se queda ahí, te acompaña y atiende telefónicamente si cambias de ciudad, te sigue atendiendo con seriedad y vocación pero, sobre todo, con una generosidad sin límites. Divertido, cariñoso y técnico…

Existe gente buena, y este profesional lo es. Por eso te cura el alma y la mente..Gracias, mil Gracias!!! (13-10-20)