Trastornos sexuales y psicosexuales

Trastornos sexuales y psicosexuales

Los Trastornos sexuales por lo general son debidos a creencias erróneas, presunciones respecto al sexo poco realistas (por desinformación, educación sexual ausente o errónea, ausencia de modelos correctos, etc.) que llevan a un aprendizaje sexual incorrecto, a comportamientos disfuncionales, actitudes y expectativas falsas y poco realistas que van a resultar en exceso perjudicial, expresándose a modo de temores, miedos, preocupaciones, ansiedad que en última instancia serán los que juegan un papel fundamental en los Trastornos Sexuales: la eyaculación precoz, anorgasmia, dificultades de erección o impotencia, problemas de excitación, dolor coital y la falta de deseo.

La sexualidad es una parte normal de la experiencia humana. Sin embargo, los tipos de comportamiento sexual y las actitudes acerca de la sexualidad que se consideran normales varían mucho en las diferentes culturas y entre éstas. Por ejemplo, la homosexualidad, que una vez fue considerada como anormal por la profesión médica, ya no es considerada una enfermedad; está ampliamente reconocida como una orientación sexual que está presente desde la niñez.

Los manuales diagnósticos distinguen varios trastornos sexuales: las parafilias (atracciones desviadas) en su expresión extrema son desviaciones socialmente inaceptables de las normas que rigen tradicionalmente las relaciones sexuales; en el fetichismo, la actividad sexual utiliza objetos físicos (el fetiche), a veces prefiriéndolos al contacto con las personas; la pedofilia es una preferencia por la actividad sexual con menores; en el exhibicionismo, una persona muestra por sorpresa sus genitales a extraños y hacer esto la excita sexualmente; en el voyeurismo, una persona se excita sexualmente con la visión de alguien que se está desnudando, que está desnudo o realizando una actividad sexual; el masoquismo constituye la obtención de placer sexual al ser físicamente dañado, amenazado o sometido a abusos; el sadismo, lo opuesto al masoquismo, es el placer sexual de una persona al infligir sufrimiento físico o psicológico a la pareja sexual.

En PLP Psicólogos® corregimos los problemas señalados, pero los tratados más habitualmente son:

La falta de deseo (que pueden tener relación con la depresión y estados depresivos, con experiencia de insatisfacción sexual, con experiencias traumáticas sexuales, con miedo a un mal físico como que pueda generar un infarto la relación sexual o se produzcan taquicardias, o que haya dolor con la relación coital), y corrigiendo el origen del problema, queda resuelta.

La eyaculación precoz (se da en el hombre por nerviosismo o miedo durante la relación sexual,  por falta de práctica o asiduidad, o porque la excitación que le provoca la compañera sea muy fuerte, o por falta de compenetración y comunicación con ella, entre otras posibles causas).

Dificultades de erección o impotencia (se da en el hombre también por nerviosismo, o miedo a que le ocurra, por cansancio, haber ingerido cantidades considerables de alcohol, tenga Diabetes no bien controlada, tenga edad avanzada, no esté suficientemente atraído por su compañera, tenga falta de deseo, tenga mucho estrés, tenga el pensamiento disperso por problemas cotidianos, entre otros posibles).

Anorgasmia (se produce fundamentalmente en la mujer, puede estar entroncada con factores señalados en la falta de deseo. Si es primaria, es decir, nunca ha conocido un orgasmo, damos instrucciones para que en casa a solas y/o con su pareja,  sepa qué va a experimentar y cómo conseguirlo, y si es secundaria, llega a veces o ha llegado alguna vez al orgasmo, se procede corrigiendo los factores señalados en la falta de deseo que incidan en ella, y también se le dan las instrucciones indicadas para que lo consiga).

Todos estos problemas se corrigen con eficacia y su rapidez depende de las conexiones con los posibles factores señalados que presente la persona.  Pide cita y te ayudaremos.

 

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