Miedos

Con el Método PLP©,  corregimos los miedos a partir de segundos,  una vez que se han corregido la ansiedad y los pensamientos anticipatorios que mantienen los miedos.

 

Miedos

 

El miedo es una respuesta emocional frente a un estímulo o situación que se interpreta como peligrosa, y que puede alterar nuestra seguridad física o psicológica. Esta percepción se caracteriza por ir acompañada de diversas repuestas de ansiedad,  más o menos intensas y numerosas en función de las asociaciones establecidas,  de modo que,  al dispararse esa respuesta de ansiedad ante una situación o persona concreta,  inicialmente neutra,  se establecería una relación causa-efecto entre el estímulo y la respuesta desagradable que nos la ha provocado.  Si frente a esa reacción,  se da una respuesta de afrontamiento positivo,  el miedo quedaría resuelto,  pero ¿qué pasa si no contamos con las estrategias adecuadas para adaptarnos a la situación y controlar la ansiedad? En este caso,  a medida que se va desarrollando una indefensión y falta de control para resolver y enfrentarse con una respuesta adaptativa a la situación,  el miedo se puede ir generalizando a nuevas situaciones,  llevando a que la persona sienta cada vez mayor inseguridad para afrontar esas situaciones.

Hay varias maneras de reaccionar al miedo: el ataque, la huida, la paralización o algunas conductas interpersonales de sumisión frente a una dominancia de otro u otros.

En ocasiones,  el miedo puede llegar a ser tan intenso que provoque un ataque de ansiedad o de pánico,  haciendo que la respuesta común sea la evitación, reforzándose la percepción de incapacidad para hacer frente a aquello que provoca el miedo.  Además,  las anticipaciones negativas sobre cuál va a ser la respuesta que se va a tener en la situación temida,  llevan a que finalmente no se pongan en marcha otras formas posibles de afrontamiento y,  por tanto,  se siga manteniendo el temor.

Cuando el objeto del miedo está claramente definido,  hablamos de fobias y,  así,  nos encontramos con numerosas fobias como:  miedo a los espacios abiertos o agorafobia,  miedo a los sitios cerrados o claustrofobia,  miedo a volar o aerofobia,  miedo a conducir o amaxofobia,   fobia escolar, entre otras.

Para superar los miedos,  es importante controlar los pensamientos negativos asociados a la situación concreta,  practicar relajación para controlar la ansiedad y modificar las asociaciones establecidas.

Con el Método PLP©,  abordamos los diferentes factores que se activan al enfrentarse a los miedos,  dotando de estrategias que ayudan a recuperar o ganar seguridad en uno/a mismo/a frente a las situaciones externas o estados internos  generadores del miedo.  Al establecer nuevas asociaciones más positivas y adaptativas,  los miedos son resueltos rápidamente,  mejorando la calidad de vida hasta sentir la plena normalidad y libertad de acción.  Llámanos y podrás comprobarlo.

 

 

 

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