Ansiedad

Ansiedad


Con el Método PLP©,  conseguimos controlar la ansiedad en pocos días a partir del inicio del tratamiento de este trastorno,  logrando eliminarla una vez que se hayan trabajado otros problemas relacionados como los miedos,  compulsiones,  adicciones,…  Aprendiendo a controlar esta respuesta,  podemos mejorar la seguridad y confianza en uno/a mismo/a al ser capaz de afrontar las situaciones que antes generaban tensión.

La ansiedad es una respuesta emocional de tensión de nuestro cuerpo,  sin que,  aparentemente, haya una causa que la genere.  Es la sensación de nerviosismo permanente,  angustia,  agobio o desasosiego.  Genéticamente,  nuestro organismo está preparado para secretar sustancias activadoras en el sistema nervioso,  haciendo que reaccionemos ante situaciones peligrosas.  Pero ¿qué ocurre cuando se produce esa activación sin la existencia de un peligro real?  Estaríamos entonces ante una respuesta de ansiedad,  también llamada ataque de ansiedad o ataque de pánico,  llegando a tener la sensación, en este último caso,  de que se está en peligro de morir a causa de la ansiedad. De este modo,  nos podemos encontrar con reacciones muy diversas:  aceleración del ritmo cardíaco (taquicardia),  respiración acelerada,  falta de aire,  sensación de ahogo, boca seca, rubor de mejillas,  sudoración,  temblores,  bruxismo, visión borrosa,  opresión en el pecho,  angustia en la garganta,  sensación de calor interno,  pellizco en el estómago, bloqueo mental o físico,  mareo, etc. En todas estas respuestas,  el elemento común sería la falta de coherencia con los estímulos externos que las pudieran provocar.  La mayoría de ellas podrían ser respuestas adaptativas, por ejemplo,  en el caso de la aceleración del corazón sería una respuesta normal tras realizar un ejercicio físico intenso o el rubor de mejillas se produciría por una temperatura ambiental alta.  Sin embargo,  cuando nos encontramos con un trastorno de ansiedad no se puede establecer una causa directa con lo que ocurre en el ambiente,  sino con el modo de interpretar las situaciones y las sensaciones del propio cuerpo.  En todos los casos,  esta percepción de los síntomas es siempre negativa y suele ir acompañada de una sensación de falta de control,  lo que aumenta la fuerza de los síntomas, una vez que éstos han aparecido.  Así,  una vez que la respuesta de ansiedad se ha producido,  es habitual que se vuelva a repetir por las anticipaciones negativas y el temor que se genera en torno a ella por el malestar que provoca.  A veces, la respuesta inicial de ansiedad se produce por una causa física concreta (por ejemplo,  consumo de café,  té o cualquier otra sustancia excitante,  tener el síndrome premenstrual,  falta de descanso,  etc.),  pero si este motivo no es reconocido,  puede aparecer el miedo a volver a sentir esas sensaciones incómodas,  haciendo que cada vez lleguen a incapacitar más frente a la vida cotidiana al darse,  en muchos casos,  la respuesta de evitación como solución errónea a este problema y,  frecuentemente,  la asociación de la ansiedad con la situación en la que se ha producido,  dando lugar al miedo a esas situaciones.

Con el Método PLP©,  corregimos los pensamientos que provocan la respuesta de ansiedad,  enseñando a controlar y modificar esos pensamientos y dotando de estrategias de relajación y afrontamiento de situaciones generadoras de tensión.  Además,  al ser la persona reguladora de su propia respuesta,  la mejoría y cambio se produce en pocos días, a partir del momento en que es tratado este trastorno. Ponemos nuestra experiencia acumulada desde 1987 a tu servicio para eliminar este problema que limita tu vida, son muchos años corrigiéndola.  Llámanos.

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