Trastornos del sueño

En algunas ocasiones afrontar nuestro día a día puede resultar complicado. Trabajo, familia, amigos, casa, tiempo libre, etc… hacen que necesitemos de toda nuestra energía para poder realizar todas esas actividades cotidianas. Una de las principales fuentes de energía que hacen que nuestro cuerpo descanse y recupere la vitalidad es el sueño. Dormir bien, y descansar, suponen una necesidad biológica que nuestro cuerpo, y también nuestra mente, demandan a diario para poder continuar con su ritmo habitual.

Es un ciclo constante porque dormimos para poder mantenernos despiertos y activos a lo largo del día y, precisamente por estar tan activos durante el día, necesitamos de ese reposo y ese sueño reparador durante la noche.
Pero ¿qué ocurre si no conseguimos dormir bien? ¿o si el tiempo que dormimos o las condiciones de este sueño no son suficientes para la recuperación del organismo? Que entonces surgen los trastornos del sueño.

Trastornos del sueño
Trastornos del sueño

Problemas derivados de la falta de sueño

Lo que le ocurre a nuestro cuerpo, ante esta falta de descanso salta a la vista: ojeras, cansancio físico, pesadez en nuestro cuerpo, aumento de peso… Pero lo más preocupante es lo que le sucede a nuestra mente, que al fin y al cabo es la que le da órdenes a nuestro cuerpo y la que nos mantiene despiertos y concentrados durante el día.

Irritabilidad, dolores de cabeza, mareos, lentitud en nuestra capacidad de reacción, deseo sexual reducido, problemas de memoria y como problemas más graves depresión e infelicidad.

Cómo mejorar nuestro sueño

Para poder descansar mejor e irnos a dormir cuando realmente lo necesitamos y tenemos sueño, es fundamental que antes de acostarnos realicemos actividades relajantes, nada de realizar ejercicio, comer, ver programas de televisión que nos activen, etc… sino todo lo contrario. Realizar actividades un poco aburridas que desconecten nuestra mente y nos relajen.
No obstante, si los trastornos del sueño persisten o notamos que empeoran, lo mejor es consultarlo con profesionales (psicólogos y terapeutas) que nos ayuden a mejorar nuestro sueño y en definitiva nuestra calidad de vida.