Cómo dejar de fumar sin engordar

dejar de fumar sin engordarPara dejar de fumar sin engordar es necesario entender lo que le ocurre al organismo al liberarse de la adicción a la nicotina y así tomar las medidas oportunas para evitar el típico aumento de peso.

Existen varios motivos por los cuales se produce frecuentemente un aumento del peso corporal al desengancharse del tabaco.

En primer lugar, la nicotina acelera el metabolismo y produce sensación de saciedad. Cuando se deja de fumar, y una vez superado el periodo de abstinencia, el ritmo cardiaco se estabiliza, el exfumador se encuentra más tranquilo y saludable y se produce un ligero aumento del apetito.

Por otro lado, durante las primeras tres o cuatro semanas sin nicotina, se experimenta una ansiedad que puede ser verdaderamente fuerte en algunas personas, lo que conduce a calmarla ingiriendo alimentos.

Afortunadamente, dejar de fumar sin engordar es posible y únicamente hay que prever la situación para abordarla correctamente.

Consejos para no engordar al dejar el tabaco

1. Llenar la nevera de alimentos saludables.

2. Planificar un horario para las comidas, con raciones moderadas y menús ricos en proteínas de origen vegetal, frutas y verduras.
3. Utilizar chicles y caramelos sin azúcar para calmar la ansiedad entre horas.
4. Beber agua en abundancia. La hidratación alivia la ansiedad y al mismo tiempo favorece la eliminación de nicotina del organismo.
5. Tomar tés y zumos sin azúcares añadidos. Asimismo, las infusiones relajantes pueden ser de gran ayuda, especialmente si durante las primeras semanas se sustituye el café o las bebidas estimulantes por las primeras.

El ejercicio físico, el mejor aliado del exfumador

Al dejar de fumar aumentan los niveles de energía y de oxígeno, lo cual invita a hacer deporte. De este modo, se puede dejar de fumar y adquirir al mismo tiempo nuevos hábitos saludables que se verán reflejados también en la báscula.